sábado, 7 de enero de 2012

Goetia. Definición de la Magia



Después de la Invocación Preliminar, en los comienzos del Goetia, apare una definición de la magia que es casi una justificación, se intenta diferenciar en ese fragmento de texto lo que seria una magia natural –en cierta medida comparada con la Filosofía Perenne- de una magia que podríamos llamar “negra”, consagrada a poderes diabólicos o a la nigromancia.

El propio MacGregor Mathers ya indica en notas a pie de página que esta definición es casi con toda seguridad posterior al “corpus” que se expone del Goetia. Tiene todo el aspecto de serlo, ciertamente, entre otras cosas porque esa diferenciación que marca no existe, es un error pensar que lo que denomina esa introducción el “Gran Arte” implique en ningún ponerse al servicio de ente alguno –sean diabólicos o no-, de hecho, lo que define –la pauta común- a prácticamente todo grimorio es que siempre lo que se dice tiene la intención de ser instrumentos al servicio del “magus”, no poner a éste al servicio de ninguna potestad. Incluso cuando se presenta un contrato con un ente demoníaco es… para servirse de éste, no para servirle a él.


Esa distinción que, expondremos a continuación, no tiene, pues, una relación con el “corpus” del Goetia, que, por otra parte, recordemos que tampoco es un “corpus” estándar ya dado, sino una recopilación concreta –la de MacGregor Mathers y Aleister Crowley- de unos textos difusos y diversos cuyo elemento común es invocar o remitirse en uno u otro momento a la legendaria “Clavicula Salomonis” que, en puridad, y como texto mágico atribuible al rey Salomón y a la época en la que supuestamente reinó, jamás existió.


Es posible que la alusión final a los rosacruces busque colocar los textos del Goetia bajo una especie de custodia de esta hipotética organización, un poco al estilo de lo que pretendía Mathers con su propia “Golden Dawn”.


Aquí el texto introductorio y casi justificativo:


DEFINICIÓN PRELIMINAR DE LA MAGIA


LEMEGETON VEL CLAVICULA SALOMONIS REGIS


La magia es el conocimiento más divino, más alto y más absoluto de la Filosofía Natural, lograda en sus obras y operaciones maravillosas por medio de un correcto entendimiento de las virtudes internas y ocultas de las cosas, para que de esta manera, aplicando Agentes verdaderos a los Pacientes, extraños y admirables efectos sean producidos. De aquí que los magos sean profundos y diligentes investigadores de la naturaleza; ellos, por medio de su habilidad, saben cómo anticiparse a un efecto, de modo que para el vulgo parezca un milagro.


Orígenes dijo que el arte mágico no contiene nada subsistente; sin embargo, si lo tuviera, no debería ser diabólico ni ser objeto de desprecio. Distinguía la magia natural de la diabólica.

Apolonio de Tiana sólo ejercía la magia natural, por medio de la cual llevaba a cabo cosas maravillosas.

Filón el Hebreo dijo que la verdadera magia, por la que llegamos al entendimiento de las obras de la naturaleza, está muy lejos de ser despreciable y que monarcas y reyes la han estudiado. Entre los persas nadie podía reinar sin que fuera hábil en este GRAN ARTE.


Esta noble ciencia con frecuencia ha degenerado y de magia natural se ha convertido en diabólica y de filosofía verdadera en nigromancia, lo cual es totalmente culpa de sus seguidores, los cuales, abusando o no siendo capaces de alcanzar este conocimiento alto y místico, caen inmediatamente en las tentaciones de Satanás y son conducidos por él al estudio del Arte Negro. Es por esto que la magia cayó en desgracia, y sus seguidores son considerados vulgarmente como brujos.


Los miembros de la Fraternidad de los Rosacruces pensaron que no sería adecuado llamarse a sí mismos magos, sino filósofos, y no ser empíricos ignorantes, sino físicos experimentados cuyos remedios no sólo son legítimos sino divinos.


A continuación exponemos la versión inglesa


PRELIMINARY DEFINITION OF MAGIC.


LEMEGETON VEL CLAVICULA SALOMONIS REGIS.


Magic is the Highest, most Absolute, and most Divine Knowledge of Natural Philosophy, advanced in its works and wonderful operations by a right understanding of the inward and occult virtue of things; so that true Agents being applied to proper Patients, strange and admirable effects will thereby be produced Whence magicians are profound and diligent searchers into Nature; they, because of their skill, know how to anticipate an effort, the which to the vulgar shall seem to be a miracle.


Origen saith that the Magical Art doth not contain anything subsisting, but although it should, yet that it must not be Evil, or subject to contempt or scorn; and doth distinguish the Natural Magic from that which is Diabolical.


Apollonius Tyannaeus only exercised the Natural Magic, by the which he did perform wonderful things.


Philo Hebraeus saith that true Magic, by which we do arrive at the understanding of the Secret Works 
of Nature, is so far from being contemptible that the greatest Monarchs and Kings have studied it. Nay! among the Persians none might reign unless he was skilful in this GREAT ART.


This Noble Science often degenerateth, from Natural becometh Diabolical, and from True Philosophy turneth unto Nigromancy.The which is wholly to be charged upon its followers, who, abusing or not being capable of that High and Mystical Knowledge do immediately hearken unto the temptations of Sathan, and are misled by him into the Study of the Black Art. Hence it is that Magic lieth under disgrace, and they who seek after it are vulgarly esteemed Sorcerers.


The Fraternity of the Rosie Crusians thought it not fit to style themselves Magicians, but rather Philosophers. And they be not ignorant Empiricks but learned and experienced Physicians, whose remedies be not only Lawful but Divine.



Jorge Romero Gil


Bibliografía

Goetia. Compiled and translated by S.L. MacGregor Mathers Editing and Additional Material by Aleister Crowley

MacGregor Matthers, S.L. y Crowley, A., Goecia. La Clave Menor del Rey Salomón. El Libro de los Espíritus, Editora y Distribuidora Yug, 1992.

Regardie, I., La Aurora Dorada. Un Compendio de las enseñanzas, ritos y ceremonias de la Orden de la Aurora Dorada. Revisada y aumentada. Editada en cuatro volumenes. Luis Carcamo Editor, Madrid.


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